Toma de cuenta
Huella del dispositivo, hora y lugar habituales, ritmo de uso. Cuando el patrón se rompe, la sesión pide un segundo factor o queda retenida para revisión.
Calificación de riesgo del cliente, monitoreo de transacciones, screening de listas y gestión de casos, corriendo sobre una sola integración con tu core.
Pensada para el sujeto obligado paraguayo: bancos, cooperativas, fintech, casas de cambio y procesadoras de pago.
Tres módulos que escriben sobre el mismo expediente: la calificación de riesgo alimenta el monitoreo, y el monitoreo alimenta el caso.
El expediente acompaña al cliente desde el alta hasta el reporte de operación sospechosa a SEPRELAD.
El cliente entra con una calificación y la conserva mientras dure la relación. La matriz se arma con tus propios factores: tipo de cliente, producto, canal, zona geográfica y origen de fondos declarado.
Cuando el comportamiento se aparta del perfil declarado, la calificación se recalcula y queda el rastro que el supervisor pide: quién decidió, con qué dato a la vista y en qué fecha.
Las reglas que escribe tu oficial de cumplimiento y los modelos que aprenden del historial corren sobre la misma transacción: caja en guaraníes, cambio de divisas, transferencias, tarjetas y canal digital.
Cada alerta llega con la regla que la disparó, el umbral que se superó y las operaciones del cliente en el período. Desde ahí se descarta con motivo o se abre el caso.
Cotejo contra listas internacionales, nóminas de personas expuestas políticamente y medios adversos, con coincidencia fonética para los nombres transliterados.
Cada coincidencia trae su porcentaje, la lista de origen y la fecha de corte. La decisión de descartar queda firmada y con motivo.
Caja, cambio de divisas, transferencias, tarjetas y canal digital escriben sobre el mismo historial de comportamiento.
El analista recibe la señal mientras la transacción todavía está en curso, con el detalle de la regla.
Investigación, adjuntos y armado del ROS viven en el mismo expediente, con el plazo corriendo a la vista del oficial de cumplimiento.
Arranca leyendo el core que ya tenés y cada módulo entra en producción por separado.
El fraude se evalúa en tres momentos distintos: cuando alguien abre una cuenta, cuando inicia sesión y cuando mueve dinero. Cada módulo se habilita por separado.
Dispositivo, identidad, comportamiento y pago se evalúan juntos, en la misma llamada.
Huella del dispositivo, hora y lugar habituales, ritmo de uso. Cuando el patrón se rompe, la sesión pide un segundo factor o queda retenida para revisión.
Documentos repetidos, teléfonos compartidos entre altas, domicilios que vuelven y cuentas que solo reciben y giran. El puntaje se recalcula también después del alta.
Transferencias, tarjetas y billeteras evaluadas con el historial del cliente y la reputación del destinatario dentro de la misma decisión de pago.
La misma regla corre en web, app y API, y se ajusta en un solo lugar.
Aprobar, pedir verificación o retener se resuelve con la transacción todavía abierta.
El analista ve la señal, el historial del cliente y la decisión anterior en la misma pantalla.
Se enciende primero el módulo donde hoy tenés más exposición y los demás se suman después.
Todos los módulos sobre una misma base de datos de clientes, reglas y casos. Una instalación, varias unidades de negocio, un solo tablero para dirección y auditoría.
Desde la calificación en el alta hasta el armado del ROS, cada paso queda escrito en el mismo expediente. Cumplimiento, dirección y auditoría miran el mismo dato, sin planillas paralelas ni versiones que no coinciden.
Las investigaciones de todos los módulos entran a la misma bandeja: AML, toma de cuenta, fraude en pagos, apertura de cuentas, riesgo del cliente y screening. Cada movimiento del expediente queda fechado y firmado, que es lo que el auditor va a pedir.
Las reglas expresan lo que tu oficial de cumplimiento ya sabe; los modelos ordenan la cola por probabilidad y mandan al fondo lo que viene siendo descartado siempre.
La consulta se responde dentro de la misma transacción: alta, pago, inicio de sesión o cambio de datos sensibles.
Cada sucursal, empresa del grupo o línea de negocio corre con sus propias reglas y su propio tablero, sobre la misma instalación.
Web, móvil y atención en sucursal escriben sobre el mismo historial, con las reglas de cada país donde el grupo opera.
Un endpoint para acceso, alta, pagos y monitoreo continuo. Tu equipo integra una vez y administra una sola credencial.
Traé un mes de tus propias operaciones. Te mostramos qué alertas habrían saltado, cuántas quedaban descartadas y cómo se arma el expediente.
Una sesión con tu oficial de cumplimiento y tu área de sistemas, recorriendo el circuito entero: alta del cliente, calificación de riesgo, alerta, investigación y armado del ROS.